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Convenio con la Asociación Protectora de Animales para la recogida de animales abandonados

17 de Julio de 2006

Convenio con la Asociación Protectora de Animales para la recogida de animales abandonados

Luis Escribano Reinosa, portavoz en funciones del Grupo de Concejales Socialistas del Ayuntamiento de Burgos, de acuerdo con lo establecido en el artículo 97 del Real Decreto 2568/1986 por el que se aprueba el Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen Jurídico de las Entidades Locales, ante el Pleno de la Corporación presenta la siguiente Proposición: EXPOSICI?N DE MOTIVOS El Ayuntamiento de Burgos mantiene unas instalaciones para la confinación de perros abandonados, perdidos o vagabundos por diversas causas que son recogidos en el término municipal por los servicios de sanidad y que, tras un periodo de estancia en dichas instalaciones, si no son reclamados por sus dueños, son sacrificados. Las instalaciones de la perrera municipal cumplen perfectamente su función, la de encerrar a animales que son abandonados por cualquier causa, y eliminarlos en el caso de que tal situación persista. Las instalaciones de la perrera municipal solo tienen una función sanitaria, la de eliminar un problema lo mas rápidamente posible. Para ello, cuentan con una serie de lugares de internamiento de animales, pequeñas celdas con rejas con un somero techo y suelo de cemento, fácil de limpiar, donde se encierra a los animales y se les da de comer. En esas jaulas esperan su destino, el rescate por parte de sus dueños, en la menor parte de los casos, o el sacrificio, destino más habitual para los animales allí confinados. Es un hecho que los animales que conviven con el hombre y comparten su forma de vida, su espacio vital y su ambiente urbano, en general, deben su existencia y modo de vida a decisiones -unas más responsables que otras- tomadas por personas. La ciudad de Burgos, como casi todas las ciudades del mundo desarrollado, e incluso otras de zonas desfavorecidas, cuenta con un grupo de personas que se interesan por el bienestar de los animales. En este caso, se trata de la Asociación Protectora de Animales, asociación que posee, también, unas instalaciones para recoger a los animales perdidos o abandonados, pero su visión de la actuación con los animales en esa situación es muy otra que la descrita anteriormente. Procuran que los animales no tengan una mala calidad de vida y que su estancia sea lo mas digna posible, que su alimentación sea adecuada y disfruten de un ambiente lo menos hostil posible, de forma que se palie la indefensión y angustia que supone para estos animales la pérdida de su dueño. Hay una frase de Gandhi que todo el mundo usa para la concienciación de las personas sobre este problema del bienestar animal y que, no por usada, se desvirtúa el mensaje humanitario que contiene: ??El progreso moral y la grandeza de una nación se puede medir en el trato que da a sus animales?. Parece, a la vista de las dos situaciones que se describen, que es posible aunar en una sola las dos intenciones, la sanitaria y la humanitaria. Las dos son compatibles, por lo que sólo hace falta la voluntad de realizar una actuación conjunta, establecer una sola instalación para la recogida de animales vagabundos, procurar su reinserción antes que su destrucción y, todo ello, con un trato humanitario. Esto solo es posible con un convenio en el cual la recogida de los animales lleve aparejada una estancia en un recinto adecuado, regido por la Asociación que tratará a los animales convenientemente a cambio de recibir unos fondos acordes con la consecución de sus fines sanitarios y humanitarios, teniendo en cuenta que las actuales perreras municipales también llevan consigo el correspondiente gasto. A la vista de lo anterior, se eleva al Pleno del Ayuntamiento de Burgos la siguiente: PROPUESTA Que, por parte de la Concejalía de Sanidad y Medio Ambiente, se den los pasos necesarios para establecer un convenio con la Asociación Protectora de Animales de Burgos u otras, si existieran, con el fin de establecer un servicio de recogida de animales abandonados o perdidos, alojarlos convenientemente, buscar su reinserción -abandonando la práctica del sacrificio sistemático de los animales no rescatados- y establecer unas instalaciones únicas para dicho propósito con los adecuados servicios, todo ello a cambio de una compensación económica adecuada.