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El Ayuntamiento de Burgos: un agujero negro

06 de Marzo de 2013

El Ayuntamiento de Burgos: un agujero negro

Estamos asistiendo en Burgos a una paradójica situación: el empeoramiento de los servicios públicos y el aumento exponencial de los tributos municipales al mismo tiempo. Y es que cualquiera entendería que empeorasen los servicios públicos si se redujesen considerablemente los tributos, y al revés. Pero incrementar significativamente los tributos y reducir la calidad de los servicios públicos? eso sólo puede pasar en Burgos. Sobre todo teniendo en cuenta que la deuda ha seguido aumentando y que los ingresos corrientes se han mantenido estables; es decir, que no se ha dedicado esta subida ni a reducir deuda ni a compensar una supuesta reducción de ingresos.

En el año 2012, los ciudadanos de Burgos sufrimos dos subidas de tributos (tasas, precios públicos e impuestos), y no fueron del IPC precisamente. Por ejemplo, el agua o el autobús aumentaron un 50% y 30% respectivamente; el IBI se ha incrementado un 20% entre este año y el pasado; por no hablar de los servicios sociales, cuya espectacular subida parece una burla a los ciudadanos: escuelas infantiles, centros cívicos, la ayuda a domicilio? han subido de media un 86%. ¡Precisamente ahora! Precisamente en un momento de gravísimas dificultades para muchas familias, que necesitan más que nunca el apoyo de una administración local a la que pagan religiosamente sus impuestos. ¿Y qué obtienen a cambio? Peores servicios, y a un precio más caro. Para que traguemos con esta nefasta gestión, nos cuentan el cuento de que hay que aumentar la cobertura de los servicios para que se autofinancien. Es decir, que es necesario subir los precios. Y yo me pregunto: pero entonces, ¿qué están haciendo con nuestros impuestos (IBI, IAE, Vehículos?)? Yo, ingenua de mí, pensaba que los ciudadanos pagábamos impuestos para financiar los servicios públicos. Si ahora se van a autofinanciar, deberían dejar de cobrarlos, ¿no? Pues no. No sólo suben los precios de los servicios, sino que también aumentan los impuestos que los financian. Y a la vez reducen la calidad de los mismos. Esto pone de manifiesto dos cosas: primero, que al PP de Burgos no le importan lo más mínimo los problemas de los ciudadanos; y segundo, que su capacidad para gestionar adecuadamente los servicios públicos es nula. El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Burgos es un agujero negro.