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NO TODO VALE

18 de Febrero de 2022

NO TODO VALE

** Artículo de opinión publicado en el semanal Gente 

La vida política en nuestro país no vive su momento más plácido, qué duda cabe. La tensión creciente, la crispación continua y alimentada por algunos partidos sin disimulo y la utilización de argumentos vacíos o, directamente, hechos falsos está sumiendo en un descrédito inmerecido al debate público.

 

En una sociedad democrática sana es imprescindible, además de otros obvios requisitos, que se garantice el derecho a una información veraz. Algo que no se refiere únicamente a los medios de comunicación, sino que también lo debemos respetar las personas con responsabilidad pública, pues solo es posible confiar en nuestros/as representantes si no nos mienten.

La portavoz del grupo popular en el Ayuntamiento de Burgos lleva todo el mandato siendo un ejemplo de esa reducción en el argumento que comentaba antes. Ha dedicado al presente equipo de Gobierno expresiones tan inadecuadas, quizá ella considere incluso ocurrentes, como “alfombrita de peluche”, “alcalde llorón” (sobre el alcalde), “suelta a los caniches para que nos mordisqueen los tobillos” (sobre concejalas socialistas), “mosquita muerta” (sobre mí) … y unas cuantas más que no voy a perder tiempo en recoger.

A lo anterior, que podríamos debatir sobre si son insultos o menosprecios o si son admisibles en un debate respetuoso, se suma ahora la mentira pura y dura y algunas insinuaciones que sitúan su postura en lugares realmente peligrosos. Empezaré por esta última cuestión y es que la señora Blasco, catedrática de Derecho, dejó escrito textualmente en esta misma publicación* el siguiente dislate: “Más allá de que la justicia declare o condene a los miembros del bipartito o no…”. Es decir, volatiliza la presunción de inocencia, se suma al populista “cuando el río suena…” y da pábulo a cualquier denuncia sin guardar el mínimo respeto al poder judicial… ni a la verdad. Porque, según esta teoría esquizoide, cualquier denuncia, aunque fuera por hechos sin ningún tipo de fundamento, pone bajo sospecha a quien la recibe. Insisto, la señora Blasco es Catedrática en Derecho.

En ese mismo artículo de opinión, se desata con otras perlas que no tienen ningún respaldo en la realidad: “sospecha permanente de corrupción” (las dos denuncias que han sido presentadas hasta el momento se han archivado), “El exconcejal (…) les había denunciado a ambos previamente” (rotundamente falso), “hasta el interventor municipal (…) recurrió la decisión adoptada” (obviando que el TARCYL convalidó ese procedimiento recurrido).

Abonados a las mentiras, el Partido Popular en Burgos habla** de “la segunda imputación del alcalde” (la figura del imputado no existe ya en nuestro ordenamiento jurídico), refiriéndose a alcalde y vicealcalde “ambos tendrán que dar cuenta en las próximas semanas en los juzgados” (en ninguna de las diligencias previas se prevé declaración alguna de ninguno de ellos) e insisten en dinamitar cualquier atisbo de presunción de inocencia o garantía procesal arguyendo “con independencia de como acaben estos asuntos en sede judicial”.

Mentiras, insultos, desprecio al poder judicial… esa es toda la contribución que viene realizando el Partido Popular en este mandato. Siete concejales y ninguna aportación en positivo a la vida municipal y a la mejora de la ciudad. Solo acoso y derribo al equipo de Gobierno, descalificaciones y tinta de calamar con insinuaciones infundadas. Lamentablemente, esa es su estrategia y queda alejada diametralmente del consenso y el diálogo que nos pide la ciudadanía a diario. Porque no todo vale en política. Ni en la vida.

* Artículo publicado en “Gente en Burgos” el 21 de enero de 2022

** Twitter PP Burgos ciudad 24 de enero de 2022